
ROMANOS 8:28 sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.
¿POR QUÉ YO? Es una pregunta que a menudo nos hacemos cuando tenemos pruebas. Hasta llegamos a decir: ¡No me merezco esto! Aun sabiendo de que Dios permite las pruebas para nuestro bien, pensamos que de ellas no saldremos o que no podremos soportar el resultado de lo que eso representa. En el transcurso de la enfermedad de mi padre aprendí a conocer a Dios. Me parece mentira pero todo lo que paso mi familia y me asombro en la manera en que Dios nos acompaño. Nunca pensé soportar la ausencia de algún familiar, pero me toco despedir al más cercano de todos, mi PADRE. Mi familia era unida, teníamos una relación muy bonita entre los cuatro.
Cuando mi papá enfermó de cáncer, sentimos que el mundo se nos iba a acabar. Me preguntaba porque nos tocaba a nosotros que éramos una familia linda ¿Porque tenia que suceder algo tan feo? En fin, tenia muchas preguntas debido a que no entendía que a través de esta prueba íbamos a conocer del AMOR de DIOS.
A través de la enfermedad de mi papá, mi familia y yo le entregamos nuestras vidas a DIOS. Todo comenzó a cambiar. Sufrimos mucho cuando murió al año. Yo quería verlo a el activo en la iglesia y juntos ser una familia cristiana ideal.
Pero hoy me alegro por Dios cumplió algo mas maravilloso que eso. Mi papá esta disfrutando del amor de Dios indudablemente y nosotros estaremos con él por la eternidad.
COMO EL HERRERO FORJA AL ACERO AL ROJO DEL FUEGO, ASÍ DIOS NOS FORTALECE POR MEDIO DE LAS PRUEBAS. Escuché la voz de Dios respondiéndome que él nunca me había dejado en las pruebas y que a través de ella podría disfrutar más de su amor y un día iba a regocijarme con mi papá allá en el cielo.
Viviana Santa
Bogotá, COLOMBIA.

1 comentario:
¡Amen! aleluya
Publicar un comentario